El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I Luego que entraron, hicieron sus acostumbradas reverencias besando a todos las manos, y el gobernador le dijo al subdelegado:
-Señor mayor, que los pase su mercé muy felices en compañía de estos señores, para amparo de este pueblo.
Inmediatamente le dio el xóchitl, que es un ramillete de flores, en señal de su respeto, y un papel mal picado y pintado, con un al parecer verso.
Todo el congreso se alborotó, y se trató de que se leyeran públicamente. Uno de los padres vicarios se prestó a ello y, guardando todos un perfecto silencio, comenzó a leer el siguiente:
SUÑETO
Los probes hijos del pueblo
con prósperas alegrías,
te lo venimos a dar los días,