El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I Él mismo dice que hay enfermedades incurables que no sanarán si el propio Esculapio les aplica la medicina, y harán resistencia a las aguas termales más específicas, tales como aquí
las aguas del Peñón o Atotonilco, y una de estas enfermedades es la epilepsia. Oigan ustedes sus palabras:
Afferat ipse licet sacras Epidaurius herbas,
Sanabit nulla vulnera cordis ope.
En vista de esto, admírese usted, señor cura, de que se me mueran algunos enfermos, cuando a los mejores médicos se les mueren. No faltaba más sino que los hombres quisieran ser inmortales sólo con llamar al médico. Que el viejo gotoso no quisiera continuar conmigo, nada prueba, sino que conoció que su enfermedad es incurable, pues, como dijo Ovidio, loco citato, la gota no la cura la medicina:
Tollere nodosam nescit medicina podagram.
-Yo soy el loco -dijo el cura y el majadero y el mentecato en querer conferenciar con usted de estas cosas.