El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I Los pasajes de mi vida que os he referido y los que me faltan que escribir, nada tienen, hijos míos, de violentos, raros ni fabulosos; son bastante naturales, comunes y ciertos. No sólo por mí han pasado, sino que los más de ellos acaso acontecen diariamente a los Pericos encubiertos y vergonzantes. Yo sólo os ruego lo que otras veces, esto es, que no leáis mi vida por un mero pasatiempo; sino que de entre mis extravíos, acaecimientos ridículos, largas digresiones y lances burlescos, procuréis aprovechar las máximas de la sólida moral que van sembradas, imitando la virtud donde la conociereis, huyendo del vicio y escarmentando siempre en las cabezas de los malos castigados. Esto será saber entresacar el grano de la paja, y de este modo leeréis no sólo con gusto, sino con fruto, el presente capítulo y los que siguen.
Acomodado de sota-sacristán con un corto salario y un escaso plato que me proporcionó mi patrón, comencé a servirle en cuanto me mandaba.