El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I La oí con mucha devoción, y al salir de ella encontré en la puerta de la iglesia a un antiguo conocido, con quien comuniqué mis trabajos. Éste me dijo que era el sacristán de allí y necesitaba un ayudante, que si yo quería, me acomodaría en su servicio.
-En la hora -le dije-; pero me has de dar de almorzar, que tengo mucha hambre.
El pobre lo hizo así; me quedé con él, y cátenme aquí ya de aprendiz de sacristán.
EN EL QUE SE REFIERE CÓMO PERIQUILLO SE METIÓ A SACRISTÁN, LA AVENTURA QUE LE PASÓ CON UN CADÁVER, SU INGRESO EN LA COFRADÍA DE LOS MENDIGOS Y OTRAS COSILLAS TAN CIERTAS COMO CURIOSAS
Si todos los hombres dieran al público sus vidas escritas con la sencillez y exactitud que yo, aparecerían una multitud de Periquillos en el mundo, cuyos altos y bajos, favorables y adversas aventuras se nos esconden, porque cada uno procura ocultarnos sus deslices.