El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I ... Nadie crea que es suyo el retrato, sino que hay muchos diablos que se parecen unos a otros. El que se hallare tiznado, procure lavarse, que esto le importa más que hacer crítica y examen de mi pensamiento, de mi locución, de mi idea, o de los demás defectos de la obra.
Torres Villarroel.
En su prólogo de la Barca de Aqueronte
REFIERE PERIQUILLO SU BUENA CONDUCTA EN MANILA, EL DUELO ENTRE UN INGLÉS Y UN NEGRO, Y UNA DISCUSIONCILLA NO DESPRECIABLE
Experimentamos los hombres unas mutaciones morales en nosotros mismos de cuando en cuando, que tal vez no acertamos a adivinar su origen, así como en lo físico palpamos muchos efectos en la Naturaleza y no sabemos la causa que los produce, como sucede hasta
hoy con la virtud atractiva del imán y con la eléctrica; por eso dijo el poeta que era feliz quien podía conocer la causa de las cosas.
Pero así como aprovechamos los efectos de los fenómenos físicos sin más averiguación, así yo aproveché en Manila el resultado de mi fenómeno moral sin meterme por entonces en inculcar su origen.
