Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda Ya no pudo seguir dictando el triste Don Catrín; la disolución de sus humores llegó a su último grado; el pulmón se llenó de serosidades; no pudo respirar y se murió.
Se le hicieron las exequias correspondientes, según los estatutos del hospital, bajando su cadáver caliente de la cama, llevándolo al depósito y a poco rato al camposanto.
¡Pobre joven! Yo me condolí de su desgracia, y quisiera no haberlo conocido. Él manifestó con su pluma haber sido de unos principios regulares y decentes, aunque dirigido por unos padres demasiado complacedores, y por esta razón muy perniciosos.
Ellos le enseñaron a salirse con lo que quería; ellos no cultivaron su talento desde sus tiernos años; ellos fomentaron su altivez y vanidad; ellos no lo instruyeron en los principios de nuestra santa religión; ellos criaron un hijo ingrato, un ciudadano inútil, un hombre pernicioso y tal vez a esta hora un infeliz precito; pero ellos también habrán pagado su indolencia donde estará don Catrín pagando su relajación escandalosa. ¡Pobres de los padres de familia! A muchos cuánto mejor les estuviera no tener hijos, si han de ser malos, según dice la verdad infalible.