Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda Resuelto de esta manera, le dije a mi padre que no quería continuar en los estudios, porque las ciencias no eran sino unas charlatanerías importunas que no proporcionaban a los hombres sino aflicciones de espíritu, quebraderos de cabeza y ningún premio; pues para un medio sabio que cogía el fruto de sus tareas literarias al cabo de los años mil, había novecientos arrinconados en el olvido y la miseria.
Mi padre tenía talento; pero como reconocía muchas ventajas en el mío, se encogió de hombros, como quien se sorprende, y no hizo más sino trasladar la respuesta a la noticia de mi pesado tío el cura, con quien, por esta causa, tuve una molesta disertación, como veréis en el capítulo que sigue.