Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda Laura, ya se deja entender, que no se descuidaba en su negocio, ni tampoco la respetable tía. Todos estábamos contentos, y no muy mal habilitados de ropa; mas ¡oh, lenguas malditas y descomunales!, Simplicio contó cuanto le pasaba con su futura novia a Pedro Sagaz, amigo y pariente mío; y este malvado, deseoso de conocer a mi hermana, le rogó que le llevara a su casa, cuando yo no estuviera en ella.
Así lo hizo el tonto de Simplicio; pero apenas conoció Sagaz a Laura, cuando le dijo:
—Hombre tonto, salvaje, majadero, ¿de qué te sirve ser catrín, o marcial, tuno, corriente y veterano? Esta es una cusquilla conocida y común, hija del difunto maestro Simón, que tenía su barbería o raspaduría en la plaza del Volador. En su vida pensó en ser parienta de Catrín, y mucho menos de tener pleitos por dinero que no ha conocido sino ahora con sus comercios.
»Catrín es un bribón y se ha valido de estas perras para estafarte, y si te descuidas, entre los tres te dejan sin camisa.
Al oír Simplicio semejante denuncia, que calificó de verdadero el silencio de Laura y de la vieja, se irritó tanto, que las arrebató, les dio una buena entrada de golpes, y no contento con esto salió a la calle amenazándolas con la cárcel.