Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda El cielo vi abierto, pues bien sabía cuán excelentes conveniencias son éstas; y yo la hubiera servido no digo por dos pesos, sino por dos reales, pues en no siendo tonto el gurupié, gana lo que quiere, como yo lo ganaba. Un día con otro no me bajaba mi sueldo de diez pesos: porque con la mayor gracia del mundo hacía que me componía la mascada, que se sonaba, que sacaba el reloj, y en cada diligencia de éstas me rehundía un peso o dos. Ello es que yo me planté como un marqués; me daba un trato de un príncipe, y no había letrado, oficinista ni militar que no envidiase mi destino. Si en los días que me duró esta bonanza no hubiera yo jugado, otro gallo me cantara a la hora de ésta; pero la mitad del dinero utilicé, y la otra mitad perdí.