La comedia nueva
La comedia nueva DON ELEUTERIO.—Ya, eso sí; pero díganos usted lisa y llanamente si la comedia que hoy se representa es disparatada o no.
DON HERMÓGENES.—¿Disparatada? ¿Y quién ha prorrumpido en un aserto tan…?
DON ELEUTERIO.—Eso no hace al caso. Díganos usted lo que le parece y nada más.
DON HERMÓGENES.—Sí diré; pero antes de todo conviene saber que el poema dramático admite dos géneros de fábula. Sunt autem fabulae, aliae simplices, afiae implexae. Es doctrina de Aristóteles. Pero le diré en griego para mayor claridad. Eisi de ton mython oi men aploi oi de peplegmenoi. Cai gar ai praxeis…
DON ELEUTERIO.—Hombre, pero si…
DON ANTONIO.—Yo reviento. (Siéntase, haciendo esfuerzos para contener la risa).
DON HERMÓGENES.—Cai gar ai praxeis on mimeseis oi…
DON ELEUTERIO.—Pero…
DON HERMÓGENES.—… mythoi eisin ipar ousin.
DON ELEUTERIO.—Pero si no es eso lo que a usted se le pregunta.