La comedia nueva
La comedia nueva DON ELEUTERIO.—SÃ, que no estoy en todo. Como que yo mismo lo hice con esa mira, y lleva una buena parte de cola.
DOÑA AGUSTINA.—El Diario y la Gaceta la han anunciado ya; ¿es verdad?
DON HERMÓGENES.—En términos precisos.
DOÑA AGUSTINA.—Pues irán vendidos… quinientos ejemplares.
DON SERAPIO.—¡Qué friolera! Y más de ochocientos también.
DOÑA AGUSTINA.—¿He acertado?
DON SERAPIO.—¿Es verdad que pasan de ochocientos?
DON ELEUTERIO.—No, señor; no es verdad. La verdad es que hasta ahora, según me acaban de decir, no se han despachado más que tres ejemplares; y esto me da malÃsima espina.
DON SERAPIO.—¿Tres no más? Harto poco es.
DOÑA AGUSTINA.—Por vida mÃa, que es bien poco.