La comedia nueva
La comedia nueva DON ELEUTERIO.—Pues no, no es cosa de que usted se quede sin verla. Yo tengo palco. Véngase usted con nosotros, y todos nos acomodaremos.
DOÑA AGUSTINA.—Sí, puede usted venir con toda satisfacción, caballero.
DON ANTONIO.—Señora, doy a usted mil gracias por su atención; pero ya no es cosa de volver allá. Cuando yo salí se empezaba la primer tonadilla; conque…
DON SERAPIO.—¿La tonadilla?
DOÑA MARIQUITA.—¿Qué dice usted? (Levántanse todos).
DON ELEUTERIO.—¿La tonadilla?
DOÑA AGUSTINA.—Pues ¿cómo han empezado tan presto?
DON ANTONIO.—No, señora; han empezado a la hora regular.
DOÑA AGUSTINA.—No puede ser; si ahora serán…
DON HERMÓGENES.—Yo lo diré (Saca el reloj.) : las tres y media en punto.
DOÑA MARIQUITA.—¡Hombre! ¿Qué tres y media? Su reloj de usted está siempre en las tres y media.
DOÑA AGUSTINA.—A ver… (Toma el reloj de DON HERMÓGENES, le aplica el oído y se le vuelve). ¡Si está parado!
DON HERMÓGENES.—Es verdad. Esto consiste en que la elasticidad del muelle espiral…