El Gran Gatsby
El Gran Gatsby —Óyeme, compañero —dijo Gatsby, inclinándose hacia m×. Me temo que esta mañana, en el coche, te he molestado.
Allà estaba de nuevo la sonrisa, pero esta vez no cedÃ.
—No me gustan los misterios —respond×, y no entiendo por qué no me hablas con franqueza y me dices lo que quieres. ¿Por qué me lo tiene que decir miss Baker?
—No es nada turbio —me aseguró—. Miss Baker es una gran deportista, ya sabes, y jamás harÃa nada incorrecto.
De repente miró el reloj, se puso en pie de un salto y salió a toda prisa de la habitación, dejándome con mister Wolfshiem en la mesa.
—Tiene que hablar por teléfono —dijo mister Wolfshiem, siguiéndolo con la mirada—. Un tipo estupendo, ¿verdad? Da gusto verlo y es un perfecto caballero.
—SÃ.
—Estudió en Oggsford.
—¡Ah!
—Fue al Oggsford College, en Inglaterra. ¿Conoce el Oggsford College?
—Algo he oÃdo.
—Es uno de los más famosos colleges del mundo.
—¿Hace mucho que conoce a Gatsby? —pregunté.