El Gran Gatsby
El Gran Gatsby Pensé que no sabÃa muy bien lo que decÃa, porque cuando le pregunté a qué tipo de negocios se dedicaba, me contestó: «Eso es asunto mÃo», antes de darse cuenta de que no era una respuesta adecuada.
—Ah, me he metido en varias cosas —corrigió—. Me he dedicado al negocio de los drugstores y al del petróleo. Pero he dejado los dos. —Me miró con más atención—. ¿Quieres decir que has pensado lo que te propuse la otra noche?
Antes de que pudiera responderle, Daisy salió de la casa y dos filas de botones de latón brillaron al sol.
—¿Esa enorme casa de ah� —exclamó, señalando con el dedo.
—¿Te gusta?
—Me encanta, pero no sé cómo puedes vivir ahà completamente solo.
—La tengo siempre llena de gente interesante, dÃa y noche. Gente que hace cosas interesantes. Gente famosa.