El Gran Gatsby
El Gran Gatsby —¿Y para qué necesita dinero con tanta urgencia?
—Llevo aquà demasiado tiempo. Quiero irme. Mi mujer y yo queremos irnos al Oeste.
—Su mujer quiere irse —exclamó Tom, muy sorprendido.
—Lleva hablando de eso diez años. —Se apoyó un instante en el surtidor, protegiéndose los ojos del sol—. Y ahora se va a ir quiera o no quiera. Me la pienso llevar.
El cupé nos pasó a toda velocidad con un torbellino de polvo y el centelleo de una mano que saludó.
—¿Cuánto le debo? —preguntó Tom con voz desagradable.
—He notado algo raro estos últimos dÃas —señaló Wilson—. Por eso me quiero ir. Y por eso lo he molestado con lo del coche.
—¿Cuánto le debo?
—Un dólar veinte.