Hermosos y malditos

Hermosos y malditos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sus ojos grises vagaban de aquí para allá, deteniéndose, perezosos o despiertos, sobre cada grupo, para pasar luego al siguiente sin ocultar su satisfacción, de manera que Anthony tuvo ocasión de apreciar los diferentes méritos de su perfil, las expresiones maravillosamente vivas de su boca, y la auténtica distinción de rostro, figura y modales que hacían de ella una flor única entre aquella colección de fruslerías sin valor. Al presenciar su felicidad, un delicioso sentimiento inundó sus ojos, le hizo difícil la respiración, le provocó un hormigueo nervioso por todo el cuerpo y le llenó la garganta de una emoción robusta y vibrante. Se produjo un silencio en la sala. Los descuidados violines y saxófonos, las quejas chirriantes y agudas de un niño cercano, la voz de la chica con violetas en el sombrero de la mesa vecina, todo empezó a moverse lentamente, alejándose, hasta desaparecer como reflejos incorpóreos sobre el suelo resplandeciente; y ellos dos —le parecía a Anthony— estaban solos e infinitamente distantes, tranquilos. Seguramente la frescura de las mejillas de Gloria era la sutil proyección de una tierra de delicadas sombras todavía por descubrir; su mano, brillante sobre el mantel manchado, era una concha salida de un mar remoto y exóticamente virginal…




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker