Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Adiós, trata de olvidarme; yo no te olvidaré jamás. Te equivocaste al decir que no me inspirabas más que curiosidad. Hay más, pero tú sólo crees en los extremos de las cosas.
Adiós de nuevo. Para lo que sea, me encontrarás siempre.
Jueves por la noche [sin fecha].
Si fuese capaz de asustarme de algo, me habrÃa espantado la carta que he recibido esta mañana. Era como para matar a un hombre; pero, a Dios gracias, en cuanto a desesperación estoy tan templado que, por mucho que me haya sacudido esta nueva tormenta, aún no me voy a pique. Conque voy a tratar de ser claro de una vez por todas. Siempre soy sincero, y no puedes acusarme de haber mentido ni fingido un solo minuto, pues desde la primera hora, desde la primera palabra, dije todo eso; desde el bautismo, anuncié el entierro.