Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Adiós, cierro la carta. Es la hora en que estoy solo, y mientras todo duerme, saco el cajón donde están mis tesoros. Contemplo tus zapatillas, tu pañuelo, tus cabellos, tu retrato; releo tus cartas, aspiro su olor almizclado. ¡Si supieras lo que siento ahora!… en plena noche, se dilata mi corazón, y un rocío de amor lo invade.
Mil besos, mil, en todas partes, en todas partes.
[Croisset] Medianoche del sábado al domingo
[8 de septiembre de 1846].