Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Y tus heridas, pobre querida mÃa, ¿se curan? Si soy yo quien las ha hecho, ojalá pudiera besarlas para demostrarte al menos que su vista me hace sufrir.
Pronto iré a ParÃs un dÃa, un solo dÃa. ¿Me verás? ¿Quieres verme (pues dices enfáticamente que más valdrÃa no vernos)? Si temes que mi presencia reavive tus dolores, que mi partida los duplique, ¿qué quieres que yo le haga? ¡Reflexiona sobre eso! Reflexiona larga, prudentemente. Haré al respecto lo que digas.