Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet SÃ, me cierro, me apago, mi memoria se va de dÃa en dÃa. Descubro que ignoro del todo muchas cosas que supe perfectamente. Si mi gusto aumenta, escribo cada vez con mayor dificultad. La frase no fluye, la arranco y me hace daño al salir.
Con relación al arte, he llegado a lo que se siente con relación al amor, cuando se han pasado ya algunos años meditando sobre estas cuestiones. Me espanta. No sé si está claro; creo que sÃ.
Despierta, pues, tu sentido crÃtico, y tómame por el lado ridÃculo; en mà es ancho. ¿Estás decidida? Te facilitaré ese estudio, a mà mismo me divertirá. Será la contrapartida de todos los himnos que me he cantado en mi alabanza, y cuando llegue el dÃa en que ya no sea nada para ti, escrÃbelo, como dices, sin rodeos y sin remilgos; a partir de ese dÃa empezará una nueva fase.
Addio, carissima.
[Croisset] Domingo [noviembre de 1847].