Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Tengo que agradecerle el amable ofrecimiento que me hace para los libros de Sainte-Geneviève. Gracias, pero serÃa demasiado largo y difÃcil: a mà me corresponderÃa explicarle lo que quiero, y a usted entender. Son investigaciones bastante dispersas, que he de hacer aquà y allá. Proyectaba ir a ParÃs hacia mediados de febrero, época en que tendrÃa algunos fondos, necesarios para vivir allÃ.
Si su drama no se estrena hasta finales, retrasaré el viaje unos dÃas; o bien, al contrario, lo adelantarÃa, para volver más adelante ex profeso.
Ordinariamente, se terminan las cartas con una fórmula de cortesÃa en que aparece la palabra «servidor». Tome la fórmula, añada sentimiento, y además, dos largos besos que deposito en sus dos manos. Adiós, suyo, ex imo (que significa: desde el fondo, en latÃn).
[Ruán] Sábado por la noche [11 de diciembre de 1847].
Me dice usted que sea bueno, que le conteste rápido; apela casi a mi generosidad, pobre alma mÃa. SabÃa perfectamente que no la rechazarÃa. Hoy hace veintiséis años, a esta hora más o menos (es la una), vine al mundo. Deséeme que lo que me queda de vida sea más divertido que lo ya vivido, y acepte que le dedique este cumpleaños.