Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Quería hacer un retrato literario tuyo, si hubiera podido, no al estilo de Sainte-Beuve, sino como yo lo entiendo. Para eso habría tenido que releerte por completo; para mí sería un trabajo de un mes largo. Es como para Melanis, algún día le escribiré un prefacio. En cualquier caso, si me encuentras en un periódico de París una columna grande, te diré en ella dulzuras sinceras. Pero en cuanto a Ruán, además de que la cosa me repugna porque es Ruán (compréndelo), no te serviría de nada, no te haría vender un solo libro, ni ser apreciada por un solo ser humano.
¡Cómo me ha divertido la historia de Babinet! ¡Cómo te agradezco el habérmela enviado! Sus sueños parlantes son buenos, y su mujer vieja, echando sus seis polvos cada noche en los primeros tiempos, y cuyo pobre tesoro de las huríes se ve ahora abandonado. ¡Risible, risible, muy risible!