Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet ¿Qué relatos son ésos? Es muy difícil, una narración en verso. ¿Está parado el drama? Mejor. Conocí un tiempo en que habrías hecho ya dos actos. Reflexiona, reflexiona antes de escribir. Todo depende de la concepción. Ese axioma del gran Goethe es el más sencillo y más maravilloso resumen y precepto de todas las obras de arte posibles.
Hasta ahora sólo te ha faltado la paciencia. No creo que la paciencia sea el genio; pero a veces es su signo, y lo sustituye. Ese viejo mendrugo de Boileau perdurará tanto como cualquiera, porque supo hacer lo que hizo. Desembarázate cada vez más, al escribir, de lo que no sea Arte puro. Ten a la vista el modelo, siempre, y ninguna otra cosa. Sabes lo suficiente como para poder ir lejos: te lo digo yo. Ten fe, ten fe. Quiero (y lo conseguiré) verte entusiasmada ante una pausa, un período, un encabalgamiento, ante la forma misma, en fin, abstracción hecha del tema, igual que te entusiasmabas antes por el sentimiento, por el corazón, por las pasiones. El Arte es una representación, no debemos pensar más que en representar. La mente del artista ha de ser como el mar, lo bastante vasta para que no se vean sus bordes, lo bastante pura para que las estrellas del cielo se reflejen en ella hasta el fondo.