Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Soy comunicativo y desbordante (más cierto serÃa decir que lo era) y, aunque dotado de una gran facultad de imitación, todas las arrugas que me salen al hacer muecas no me alteran el rostro. Bouilhet es el único hombre en el mundo que nos haya hecho justicia sobre eso a Alfred [Le Poittevin] y a mÃ. Ha reconocido nuestras dos naturalezas distintas y ha visto el abismo que las separa. Si él hubiera seguido viviendo, el abismo habrÃa seguido agrandándose, por la claridad mental de él y por mis extravagancias. No habÃa peligro de que nos reuniésemos demasiado. En cuanto a él, B[ouilhet], será que ambos valemos algo, puesto que en siete años que llevamos comunicándonos nuestros proyectos y nuestras frases, hemos conservado respectivamente nuestra fisonomÃa individual.