Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet ¡Qué imbécil, ese Buloz! ¡Qué burro! ¡Qué burro! Todo esto da ganas de reventar. Desde hace un año comprendo aquella vieja creencia en el fin del mundo que tenían en la Edad Media, cuando las épocas oscuras. ¿Hacia dónde volverse para encontrar algo limpio? Pongas donde pongas los pies, pisas mierda. Aún bajaremos durante mucho tiempo por esta letrina. De aquí a unos años, la gente se volverá tan idiota, que dentro de veinte, supongo, los burgueses del tiempo de Luis Felipe parecerán elegantes y cortesanos. Se ensalzará la libertad, el arte y las buenas maneras de aquella época, pues habrán rehabilitado lo inmundo a fuerza de mejorarlo. Cuando está uno abrumado de preocupaciones, cuando siente en su cabeza la vejez de todas las formas conocidas, cuando, por último, uno resulta pesado a uno mismo, ¡si al menos le refrescara el sacar la cabeza por la ventana! Pero no, nada exterior nos serena. ¡Al contrario, al contrario!