Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet SÃ, esto ha funcionado bien hoy. Me he librado más o menos de un diálogo archicortado, muy difÃcil. He escrito dos terceras partes de una frase «pohética» y he esbozado tres movimientos de mi farmacéutico que a la vez me daban mucha risa y mucho asco, hasta tal punto la cosa será fétida de ideas y de carácter. Tengo hasta finales de junio para esta primera parte. Lo he releÃdo casi todo. El comienzo habrá que reescribirlo, o al menos corregirlo muchÃsimo. Es flojo y lleno de repeticiones. Buscaba la manera, que encontré más adelante. No me ha parecido largo y hay cosas buenas, pero aquà y allá ciertas elegancias pintorescas inútiles, la manÃa de describir en todo caso, que corta el movimiento y a veces la propia descripción y que da asÃ, a veces, un carácter estrecho a la frase. No hay que ser indulgente. Me parece, por lo demás, que las partes hechas más recientemente son las mejores. Quizá sea una ilusión, pero a lo mejor no lo es, ya que, a medida que avanzo, me cuesta más. Si me cuesta más, es porque veo más lejos. Se puede juzgar el peso de un fardo por las gotas de sudor que te provoca.