Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Nada demuestra mejor el carácter limitado de nuestra vida humana que el desplazamiento. Cuanto más se sacude, más suena a hueco. Ya que, después de haberse agitado, hay que descansar; ya que nuestra actividad no es más que una repetición continua, por muy diversificada que parezca, nunca nos vemos más convencidos de la estrechez de nuestra alma que cuando nuestro cuerpo se esparce. Se dice uno: