Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet En este momento tengo una fuerte furia hacia Juvenal. ¡Qué estilo! ¡Qué estilo! ¡Y qué lenguaje, el latín! Empiezo también a entender un poco a Sófocles, lo que me halaga. En cuanto a Juvenal, funciona bastante decentemente, salvo un contrasentido aquí y allá, del que me doy cuenta en seguida. […]
[Croisset] Medianoche del miércoles [12 de octubre de 1853].
Tengo la cabeza ardiendo, como recuerdo haberla tenido después de largos días pasados a caballo. Y es que hoy he cabalgado mi pluma de lo lindo. Escribo desde las doce y media sin descansar (salvo, de vez en cuando, cinco minutos para fumar una pipa, y una hora hace poco para cenar). Mis comicios me fastidiaban tanto, que he dejado de lado, hasta que los termine, el griego y el latín. Y desde hoy ya no hago más que eso. ¡Dura demasiado! Es como para reventar, y además quiero ir a verte.