Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Además, ¿acaso lo que agrada hace daño alguna vez? La vocación seguida paciente e ingenuamente se convierte en una función casi física, una forma de existir que abarca a todo el individuo. Los peligros del exceso son imposibles para las naturalezas exageradas.
He recibido con infinito placer la noticia de la caída de los señores Augier y Sandeau. ¡Que esos dos canallas tengan un derrumbamiento merecido, mejor, estupendo! Siempre me encanta ver a la gente de dinero hundida.