Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet El elemento particular, relativo, el detalle que te había llamado la atención, ha perjudicado en la concepción del personaje de la propia Mariette. ¡Si se aceptan los personajes tal como los das, están hechos sin arte! Has escrito todo eso con una pasión personal que ha enturbiado tu visión sobre las condiciones fundamentales de toda obra imaginada. La estética está ausente. Te aseguro que, aparte de fragmentos líricos y de algunas descripciones, este poema es débil, y sobre todo aburrido.
Has hecho del arte un vertedero de pasiones, una especie de orinal en el que se ha derramado el exceso de no sé qué. ¡No huele bien! ¡Huele a odio!
Así que encuentro esta obra mala en su intención, perversa y mal ejecutada.
En cuanto al público, se indignará, y mucho más que yo. Hay ahí una eterna preocupación por la carne, por el amor, tantas veces «vicio, impuro, cortesanas, orgías», que pasará por un libro malo, a pesar de la pretensión de intenciones virtuosas.