Cartas a Louise Colet

Cartas a Louise Colet

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Todo fue agradable, ¿verdad? Nada nos molestó, y nada te dije, me parece, que te afligiese, ni tú a mí. ¡Qué hermoso recuerdo! Es como para encargar una misa conmemorativa.

De regreso aquí, he comido prodigiosamente, sobre todo solomillo. Me he reído por dentro, al pensar en la comparación que tanto le gusta a Fidias. Después de haberme llenado el estómago, me he echado en mi sofá, donde me he dormido de inmediato.

Acabamos de cenar a las nueve, debido a esos parientes de los que te hablé, que han llegado muy tarde. Pero antes de acostarme he querido, siguiendo mi promesa, enviarte un beso más, eco debilitado de los que ayer a estas horas sonaban tan fuerte en tu hombro cuando me gritabas: «¡Muérdeme! ¡Muérdeme!» ¿Te acuerdas?

Adiós, hermosa mía, piensa en todo lo que hicimos. He releído tus versos, gracias; ahora ya no tengo más que a ellos. Adiós otra vez, mil caricias, de las más cálidas, de las que prefieres. Ama siempre, y no me acuses nunca. Yo siempre te perdonaría, hicieras lo que hicieras. Sí, volvería a ti; me parece que me vería forzado a ello. Me dijiste una cosa que me hizo mucha ilusión, «es que, aunque nos separásemos, conservaríamos siempre un buen recuerdo uno de otro». Sí, es cierto. Adiós, querida, adiós, tuyo en cuerpo y alma.

15


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker