Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Te habría escrito ayer noche una larga carta en respuesta a la tuya (será para mañana), si no hubiera ido a Ruán en busca de mi hermano, para que vea a mi sobrina. Contestaré a todas tus preguntas, pero, para que quedes satisfecha de inmediato en un punto, «no estrecho a ninguna mujer entre mis brazos», siguiendo tu expresión, a ninguna. Pienso vivir así durante años. Queda lejos la época en que me tomaba como un deber el ir regularmente a pasar la Nochevieja con putas, para inaugurar el año. E incluso entonces, era más una manía que el atractivo del placer. Ahora, cuando tengo deseos, una palangana de agua fría me libra de ellos. Ya está. […]
Adiós, querida mía; hasta mañana, en una epístola más larga.
[Croisset] Domingo, once de la mañana [27 de septiembre de 1846].