La tentacion de San Antonio
La tentacion de San Antonio ¿Crees que está continuamente arreglando el mundo como si de una obra imperfecta se tratara, y que vigila los movimientos de todos los seres, desde el vuelo de la mariposa hasta el pensamiento del hombre?
Si ha creado el universo, su providencia es superflua. Si la Providencia existe, la creación es defectuosa.
Pero el mal y el bien sólo te conciernen a ti, como el dÃa y la noche, el placer y la pena, la muerte y el nacimiento, que pertenecen a un rincón del espacio, a un medio especial, a un interés particular. Porque sólo el infinito es permanente, existe el Infinito; ¡y eso es todo!
(EL DIABLO ha extendido progresivamente sus largas alas; ahora cubren el espacio).
ANTONIO.—(Ya no le ve. Se siente desfallecer). Un frÃo horrible me paraliza hasta el fondo del alma. ¡Es algo que sobrepasa el alcance del dolor! Es como una muerte más profunda que la muerte. Me muevo en la inmensidad de las tinieblas. Penetran en mÃ. ¡Mi conciencia se agita bajo esta dilatación de la nada!
EL DIABLO.—Pero las cosas sólo te llegan a través de tu espÃritu. De la misma forma que un espejo cóncavo deforma los objetos y te faltan medios para verificar su exactitud.