Madame Bovary
Madame Bovary Y continuó exponiendo sus opiniones generales y sus simpatÃas personales, hasta el momento en que Justino vino a buscarlo para una yema mejida que habÃa que preparar.
—¡Ni un instante de descanso! —exclamó—, siempre en el tajo. ¡No puedo salir un minuto! ¡Como un caballo de tiro, hay que sudar tinta! ¡Qué calvario!
Después, ya en el umbral, dijo:
—A propósito, ¿saben la noticia?
—¿Qué noticia?
—Que es muy probable —replicó Homais levantando sus cejas y adoptando un tono muy serio—, que la exposición agrÃcola del Sena Inferior se celebre este año en Yonville l'Abbaye. Al menos circula el rumor. Esta mañana el periódico insinuaba algo de esto. SerÃa muy importante para nuestro distrito. Pero ya hablaremos de esto. Muchas gracias, ya veo; Justino tiene el farol.