Madame Bovary
Madame Bovary «¡Catalina-Nicasia-Isabel Leroux, de Sassetot-la-Guerrière, por cincuenta y cuatro años de servicio en la misma granja, medalla de plata-premio de veinticinco francos!».
—¿Dónde está, Catalina Leroux? —repitió el consejero.
No se presentaba, y se oÃan voces que murmuraban.
—Vete allÃ.
—No.
—¡A la izquierda!
—¡No tengas miedo!
—¡Ah!, ¡qué tonta es!
—¿Por fin está? —gritó Tuvache.
—¡SÃ… ahà va!
—¡Que se acerque, pues!