Madame Bovary

Madame Bovary

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—La señora me hablaba —dijo él entonces— de su salud…

Carlos le interrumpió, tenía mil preocupaciones, en efecto; las opresiones que sufría su mujer volvían a presentarse. Entonces Rodolfo preguntó si no le sería bueno montar a caballo.

—¡Desde luego!, ¡excelente, perfecto!… ¡Es una gran idea! Debería ponerla en práctica.

Y como ella objetaba que no tenía caballo, el señor Rodolfo le ofreció uno; ella rehusó su ofrecimiento; él no insistió; después, para justificar su visita, contó que su carretero, el hombre de la sangría, seguía teniendo mareos.

—Pasaré por allí dijo Bovary.

—No, no, se lo mandaré; vendremos aquí, será más cómodo para usted.

—¡Ah! Muy bien, se lo agradezco.

Y cuando se quedaron solos:

—¿Por qué no aceptas las propuestas del señor Boulanger, que son tan amables?

Ella puso mala cara, buscó mil excusas, y acabó diciendo que «aquello parecería un poco raro».

—¡Ah!, ¡a mí me trae sin cuidado! —dijo Carlos, haciendo una pirueta—. ¡La salud ante todo! ¡Haces mal!

—¿Y cómo quieres que monte a caballo si no tengo traje de amazona?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker