Madame Bovary
Madame Bovary «A pesar de los prejuicios que cubren todavÃa una parte de la faz de Europa como una red, la luz comienza, no obstante, a penetrar en nuestros campos. Asà el martes, nuestra pequeña ciudad de Yonville fue escenario de una experiencia quirúrgica, que es al mismo tiempo un acto de alta filantropÃa. El señor Bovary, uno de nuestros más distinguidos cirujanos…»
—¡Ah!, ¡eso es demasiado! —decÃa Carlos, sofocado por la emoción.
—¡En absoluto! ¡Pues cómo!… Operó un pie zambo… No he puesto el término cientÃfico, porque, ¿comprende?, en un periódico…, todo el mundo quizás no entenderÃa, es preciso que las masas…
—En efecto —dijo Bovary. Siga.
—Continúo —dijo el farmacéutico—: