Autobiografia - Contra Apion
Autobiografia - Contra Apion No debía haberse contentado con decir solamente el nombre 316del legislador, sino que debía habernos informado también de su origen y parentesco, y de lo que le indujo a imponerles semejantes leyes acerca de los dioses y acerca de las ofensas que debían infligir a los hombres durante su marcha. Pues si 317eran egipcios, no habrían cambiado tan fácilmente sus costumbres patrias; y si procedían de otra parte, debían tener algunas leyes conservadas por una larga costumbre. Si hubieran 318jurado enemistad eterna contra los que los habían expulsado, el relato sería verosímil, pero que se comprometieran a una guerra implacable contra todos los hombres, cuando, si se encontraban en la desgraciada situación que él describe, tendrían necesidad de la ayuda de todo el mundo, indica una extrema locura, no de ellos, sino del mentiroso historiador. Incluso se ha atrevido a decir que dieron el nombre a su ciudad en recuerdo del saqueo de los templos y que lo cambiaron más tarde. Es evidente que este nombre arrastraba 319la vergüenza y el odio sobre sus descendientes; y ellos, los fundadores de la ciudad, pensaban que se atribuían un honor al llamarla así. Y nuestro hombre, en su borrachera de maledicencia, no se ha dado cuenta de que los judíos no usamos la misma palabra que los griegos para el saqueo de los templos. ¿Qué más se podría decir contra tan desvergon320zado falseador? Pero dado que este libro tiene ya una extensión considerable, comenzaré un segundo libro donde intentaré presentar lo que falta de mi exposición.