Boulevard
Boulevard —No sé cómo salir de esto, Hasley —confesó al fin, su voz un susurro quebrado que se perdió en el sonido de la lluvia.
Hasley no dijo nada. En lugar de eso, lo tomó de la mano y lo guió hacia adentro, cerrando la puerta detrás de ellos. El silencio era casi insoportable mientras ella lo llevaba al sofá y le alcanzaba una toalla para que se secara. Luke no la tocó. Simplemente se dejó caer en el asiento, enterrando su rostro en las manos.
—No tienes que enfrentarlo solo, ¿sabes? —dijo ella finalmente, sentándose a su lado.
Él dejó escapar una risa amarga, sacudiendo la cabeza.
—No entiendes, Hasley. Es como si hubiera un vacío dentro de mí, algo que no puedo llenar, no importa cuánto lo intente. Ni siquiera tú puedes arreglar esto.
Hasley sintió una punzada en el pecho. Quiso responderle, convencerlo de que estaba equivocado, pero las palabras parecían insignificantes frente a la desesperación que veía en él. En lugar de eso, se inclinó hacia adelante y tomó sus manos, forzándolo a mirarla.
—Luke, no voy a pretender que sé cómo arreglarlo, pero no me voy a ir. No importa lo que digas, no importa cuán difícil sea. Estoy aquí.
Luke la miró, sus ojos brillando con algo entre la gratitud y el dolor.