Amor redentor
Amor redentor Ángela, escondida detrás de Miguel, sintió cómo una lágrima rodaba por su mejilla. Las palabras de Miguel eran como una luz que iluminaba cada rincón oscuro de su alma. Pero también sabía que enfrentarse a Duke tenía un precio.
La confrontación terminó con Duke marchándose, pero no sin antes lanzar una amenaza velada: —Esto no ha terminado.
Ángela sabía que Duke volvería, y esta vez, no se detendría ante nada. Pero mientras miraba a Miguel, algo dentro de ella se fortaleció. Por primera vez en años, no estaba sola. Por primera vez, creyó que podía ser más que las cicatrices que llevaba.
El aire era denso, cargado de una calma engañosa después de la confrontación con Duke. Ángela y Miguel sabían que el hombre no se detendría, pero el refugio que habían construido juntos parecía lo único que les protegía de la tormenta que se avecinaba. Cada día, Miguel insistía en que ella podía empezar de nuevo, pero el peso de su pasado seguía siendo una carga que Ángela no sabía cómo soltar.
