El mesÃas de Duna
El mesÃas de Duna Sin embargo, el movimiento en contra de Paul no se limita a los susurros y el sigilo. Finalmente, Scytale, el enigmático Maestro Tleilaxu, muestra su verdadera naturaleza. En una confrontación cargada de tensión, deja clara su intención: "Danos lo que queremos, Muad’Dib, o perderás aquello que amas." Las palabras se clavan en el corazón de Paul, como un veneno lento que se desliza hacia lo más profundo de sus miedos. Paul comprende que el precio de su resistencia podrÃa ser demasiado alto. En su mente, la sombra de Chani en el lecho de muerte se convierte en una amenaza cada vez más real, un destino sellado si sigue el curso de su enfrentamiento con estos poderes oscuros.
El ghola Duncan Idaho, la recreación de su viejo amigo, permanece cerca de Paul, una figura de lealtad aparente y un sÃmbolo perturbador de las intenciones de los Tleilaxu. Paul lo observa, buscando en sus ojos cualquier vestigio del amigo que alguna vez conoció, pero lo único que ve es su propia fragilidad reflejada en esa figura revivida. Duncan, un espejo distorsionado de lo que fue, le recuerda que incluso sus aliados más cercanos podrÃan volverse en su contra.