La asistenta te vigila (La asistenta 3)
La asistenta te vigila (La asistenta 3) Millie corrió hacia ella, abrazándola con fuerza. —¿Dónde está Nico? —Está dormido. Mamá… ¿estás bien? —Los ojos de su hija la miraban con preocupación.
Millie no podÃa responder. La verdad era un peso que no podÃa compartir con sus hijos. —Todo estará bien. Solo quédate conmigo.
En ese momento, alguien golpeó la puerta con fuerza. Millie sintió el pánico encenderse como una llama en su pecho.
—¡Ada, ve a tu cuarto y cierra la puerta! —dijo, tratando de mantener la calma.
Abrió la puerta lentamente, esperando encontrar la cara de ese hombre frÃo y despiadado, pero no era él. Era James.
—¡Déjame entrar! —rogó él, su rostro magullado y su ropa cubierta de suciedad—. No queda mucho tiempo.
Millie dudó, pero lo dejó pasar. James cerró la puerta de golpe y se giró hacia ella, jadeando. —Nos siguen. Están aquÃ.
—¿Quiénes? —preguntó Millie, aunque en el fondo ya sabÃa la respuesta.
—Ellos no van a parar, Millie. Pero tengo un plan.