La asistenta te vigila (La asistenta 3)
La asistenta te vigila (La asistenta 3) Una mancha de sangre se expande sobre la alfombra color crema, salpicando las paredes, el suelo, el aire. La narradora, con las manos manchadas y un cadáver en el suelo, evalúa su situación: no hay tiempo para limpiar, y la puerta está sin llave. Mientras el timbre suena y alguien intenta entrar, sus secretos, enterrados por años, están a punto de ser descubiertos. ¿Será este el final de su nueva vida perfecta o apenas el comienzo de algo mucho más oscuro?
El vecindario parecÃa salido de un catálogo. Las casas, con sus jardines impecables y cercas blancas, formaban una hilera perfecta bajo el cielo de un azul abrasador. Millie lo habÃa soñado todo: la casa grande, los espacios abiertos, una vida segura para sus hijos. Después de años limpiando casas ajenas, al fin estaba en su propio hogar.
—¿Esto es nuestro? —preguntó Nico, su hijo de nueve años, mientras corrÃa hacia el césped seco del jardÃn delantero. —Es nuestro, cariño. —Millie sonrió, pero por dentro la punzada de ansiedad se mezclaba con el orgullo.
