La interpretación de los sueños
La interpretación de los sueños Conseguido el reposo por la supresión de todo estÃmulo, no tendrÃamos necesidad ni ocasión de soñar hasta que en las primeras horas de la mañana pudiera reflejarse en un sueño el paulatino despertar provocado por la aparición de nuevos estÃmulos. Pero sucede que nunca conseguimos mantener nuestro reposo libre de todo estÃmulo, pues análogamente a los gérmenes de la vida, de cuya inagotable emergencia se lamentaba Mefistófeles, llegan sin interrupción hasta el sujeto estÃmulos de las más diversas procedencias, externos, internos y hasta de aquellas regiones de su cuerpo a las que nunca ha prestado la menor atención. De este estÃmulo queda el reposo perturbado, y el alma, sacada ora en un punto, ora en otro, de su letargo, funciona un momento con la parte despertada, para volver luego al reposo. Resulta, pues, que el sueño es la reacción -totalmente superflua- a la perturbación del reposo ocasionada por el estÃmulo.