La interpretación de los sueños
La interpretación de los sueños
La interpretación de este sueño continuó luego en la forma siguiente: En la calle X había vivido la actriz con la que últimamente había mantenido relaciones. En dicha calle no hay posada ninguna. Pero una vez que el sujeto había pasado parte del verano en Viena se alojó (descendió `abgestiegen') en un hotel cercano. Al abandonarlo dijo al cochero: «Después de todo, no está mal este hotel. Por lo menos no hay en él pulgas ni chinches» (ésta era, además, una de sus fobias). A lo cual respondió el cochero: «No sé cómo se le ha ocurrido a usted venir a parar aquí. Más que un hotel es una posada.»
Al elemento «posada» se enlaza en seguida el recuerdo de unos versos de Uhland: «Hace poco fui invitado -por un amable posadero.». El posadero de estos versos es un manzano.
Otra cita continúa luego la concatenación de ideas: «Fausto, bailando con la joven: Tuve una vez un bello sueño; - veía un manzano, - en el que relucían dos bellas manzanas; - me atrajeron y subí a cogerlas. - La bella: mucho os gustan las manzanas - desde los tiempos del Paraíso; - y siento una gran alegría - de que también las haya en mi jardín.» (Goethe: `Faust'.)