La interpretación de los sueños
La interpretación de los sueños La conducta del sueño con respecto a la antítesis y la contradicción es altamente singular. De la contradicción prescinde en absoluto, como si para él no existiese el «no», y reúnen en una unidad las antítesis o las representa con ella. Asimismo se toma la libertad de representar un elemento cualquiera por el deseo contrario a él, resultando que, al enfrentarnos con un elemento capaz de ser contrario, no podemos saber nunca, al principio, si se halla contenido positiva o negativamente en las ideas latentes. En uno de los ejemplos últimamente citados, cuyo fragmento preliminar interpretamos («por proceder de tan humilde condición»), desciende la sujeto por unas singulares pasarelas, llevando en la mano una rama florida. Dado que las asociaciones que a esta imagen enlaza la sujeto son la figura del ángel que en las pinturas de la Anunciación aparece ante (la Virgen la sujeto se llama María) con una vara de azucenas en la mano, y el recuerdo de las niñas vestidas de blanco que acompañan a la procesión de Corpus Christi por las calles tapizadas de verdes ramas, habremos de deducir que la florida rama de su sueño constituye, sin duda alguna, una alusión a la inocencia sexual. Pero tal rama aparece cuajada de flores encarnadas, muy semejante a camelias. La combinación del sueño muestra que al llegar la sujeto al final de su descenso se han deshojado ya casi todas las flores. Luego siguen claras alusiones al período. De este modo, la misma rama, llevada como una vara de azucenas y como por una muchacha inocente, es, simultáneamente, una alusión a la «dama de las camelias», que, como es sabido, se adornaba siempre con una de estas flores, blanca de ordinario y roja durante los días del período. La florida rama («las flores de la muchacha», en `des Mädchens Blüten' de Goethe) representa, pues, al mismo tiempo la inocencia sexual y su antítesis. Y este mismo sueño que expresa la alegría de la sujeto por haber conseguido conservarse inmaculada en su camino, deja también trasparentarse en algunos lugares (como en el deshojarse de las flores) un pensamiento contrario: el de haberse hecho culpable de diversos pecados contra la pureza (durante su infancia). En el análisis de éste sueño nos es fácil diferenciar claramente ambos procesos mentales, de los cuales el satisfactorio y consolador parece ser más superficial, y, en cambio, más profundo el que entraña un reproche. Ambos son radicalmente opuestos, y sus elementos iguales, pero contrarios, han quedado representados en el sueño por los mismos factores.