La interpretación de los sueños
La interpretación de los sueños Los sueños se muestran, como era de esperar, plagados de tales formaciones mixtas. En los ejemplos analizados hasta aquí hemos señalado ya.algunas, a las que ahora agregaremos varias más. El sueño últimamente expuesto, que describe la vida de la paciente, «con la flor» o «desflorada», nos muestra al yo onírico, llevando en la mano una florida rama, que, según averiguamos ya, significa, al mismo tiempo, inocencia y culpabilidad sexuales. Dicha rama recuerda, además, por la distribución de las flores, a las de los cerezos en flor, y las flores, aisladamente consideradas, son camelias. Por último, rama y flores, tomadas en conjunto, dan la impresión de una planta exótica. Las ideas latentes nos revelan la comunidad existente entre los diversos elementos de esta formación mixta. La rama florida está constituida como un compuesto de alusiones a los regalos que movieron a la sujeto, o debieron moverla, a mostrarse complaciente. Así, en su infancia, las cerezas, y en años posteriores, una planta de camelias. Lo exótico es una alusión a un naturalista que había viajado mucho y pretendido un tiempo a la sujeto, regalándole en una ocasión un dibujo de una planta. Otra paciente creó en un sueño un lugar intermedio entre las casetas de los baños de mar, las garitas en que suele hallarse instalado el retrete en las casas campesinas y los sotabancos de nuestras viviendas ciudadanas. Los primeros elementos tienen común relación con la desnudez, y por su unificación con el tercero habremos de concluir que también el sotabanco de la casa en que la paciente vivió de niña fue testigo de escenas de dicho género. Un individuo creó en sueños de dos lugares -mi gabinete de consulta y el local público en el que conoció a su mujer- una localidad mixta. (La comunidad entre los dos elementos de esta formación mixta queda proporcionada por la palabra Kur (cura y corte). A mi gabinete de consulta acudía el sujeto a someterse a una «cura», como antes acudía al otro local a hacer la «corte» a la mujer a la que más tarde hizo su esposa.) Una muchacha a la que su hermano ha prometido traerle caviar sueña que dicho hermano tiene ambas piernas cubiertas de granitos, negros como los huevecillos del caviar y de la misma forma y tamaño. Los elementos contagio en sentido moral y el recuerdo de una erupción que padeció en su infancia y sembró sus piernas de puntitos rojos, en lugar de negros, se han unido aquí con los huevecillos de caviar para formar un nuevo concepto, el de aquello que ha recibido de su hermano («que su hermano le ha contagiado»). En un sueño comunicado por Ferenczi hallamos una formación mixta compuesta por la persona de un médico y un caballo, imagen que además lleva puesta una camisa de dormir. El análisis reveló la comunidad existente entre estos elementos después de demostrar que la camisa de dormir constituía una alusión al padre de la sujeto en una escena de la infancia de esta última. En los tres casos se trataba de objetos de su curiosidad sexual. Siendo niña, la había llevado varias veces su niñera a una yeguada militar, lugar en el que tuvo ocasión de satisfacer su curiosidad sexual, aún no coartada.