Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis El sueño de Roberto lo encontrarás en otra parte, más adelante, en conexión con el egoÃsmo de los sueños. Aquà todo marcha a las maravillas, tenemos un verano caluroso, pero ininterrumpidamente hermoso. SerÃa lindo concluirlo con un poco de Italia; pero no será posible esta vez.
¿Qué dirÃas de pasar diez dÃas en Roma, para Pascua (naturalmente que nosotros dos). Siempre que todo siga bien, siempre que vuelva a tener la subsistencia asegurada y siempre que no me encierren, me linchen o me boicoteen a causa de mi libro egipcio de los sueños? ¡Hace tanto que me lo he prometido! Que en la Ciudad Eterna se le revelen a uno las eternas leyes de la vida: he aquà una combinación que no estarÃa del todo mal.
Supongo que te hallarás de regreso en BerlÃn, y me alegro de que por lo menos hayas podido librarte por unos dÃas para la excursión a Harzburg con todos los niños…
Tendrás que concederme algún margen para mi «veneno» en las interpretaciones de sueños: descargarse le hace bien al organismo.
Te mando ahora mis más afectuosos saludos; durante las próximas semanas ya te molestaré en exceso con todos mis otros envÃos…