Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Viena, 8-1-1900.
¡Encantado de tener noticias de mi amigo Conrad[538]! Ya con estas pocas muestras de su conducta me aventuro a anunciaros que será un espléndido muchacho. Sea que ajuste su vida futura al modelo de su nombre o a las notables circunstancias de su nacimiento, celebradas por mÃ, creo poder predecir que tiene algo de capaz y de fidedigno y que logrará éxito en cuanto emprenda. Me propongo conocerlo personalmente apenas haya superado los primeros escollos.
El nuevo siglo —cuya circunstancia más interesante bien podrÃa ser la de que ambos hemos de morir en él— no me ha deparado nada nuevo, salvo una estúpida reseña en Die Zeit, hecha por Burckhard, el antiguo director del Burgtheater (no lo confundas con nuestro viejo Jacob)[539]. No es nada benévola e increÃblemente falta de toda comprensión, y —lo que es aún más molesto— continuará en el próximo número…
