Moisés y la religión monoteísta
Moisés y la religión monoteísta Ahora bien, podría consolarme con la reflexión de que las cosas que aquí trato son de todos modos tan nuevas y significativas, salvo hasta qué punto sea correcta mi exposición, que no puede ser una desgracia si el público se ve obligado a leer dos veces lo mismo sobre ellas. Hay cosas que deben decirse más de una vez y que no se pueden decir bastantes veces. Mas demorarse en el tema o volver sobre él mismo debe ser la libre decisión del lector. No se le debe presentar subrepticiamente dos veces lo mismo en un mismo libro. Esto no deja de ser una torpeza cuya censura debe aceptarse. Por desgracia, la fuerza creadora de un autor no siempre sigue a su voluntad; la obra sale como puede, y con frecuencia se enfrenta al autor como algo independiente y aún ajeno.
A. El pueblo de Israel